Annata: Impuesto eclesiástico que consistía en la renta o frutos correspondientes al primer año de posesión de cualquier beneficio o empleo. Media anata: Contribución que realizaban los encomenderos a la Real Caja antes de entrar en el usufructo efectivo de las encomiendas, correspondiente a la mitad del tributo anual que, según la tasa fijada por la corona, recibirían de los indios de sus futuros feudos (Estela Noli).