Del árabe hispánico arrabáḍ, y este del árabe clásico rabaḍ. Característico del crecimiento de las ciudades europeas durante la Edad Media, como formación urbana espontánea extramuros, tienen orígenes árabes, donde vivían todos aquellos que se quedaban fuera de las murallas porque estas zonas eran insuficientes para albergar a una población que no paraba de crecer. Tenían un sistema jurídico e institucional vinculado a su núcleo de ciudad o villa importante y no a su territorio circundante.
La construcción de nuevas murallas o cercas, para ampliar el perímetro municipal, hacía que los primitivos arrabales quedasen incluidos en la ciudad como barrios. Y aunque en la actualidad tengan connotaciones precarias o marginales no fue así en sus inicios.
